ginecologo online

ginecologo online

ginecologo en linea

ginecologo online

ginecologo en linea
ginecologo por internet
gynecologist
InicioQuienes SomosTemas de MedicinaPreguntas de MedicinaConsulta Online
®
Seleccione el doctor que necesita
Realice cualquier pregunta y obtenga una respuesta, ginecologo online las 24 horas del dia
ginecologo online
encuentranos en
logo facebook
logo twitter
logo linkedin
logo blogspot
>
dermatologia en linea
dermatologos en linea
 
CEFALEA EN NIÑOS
Manejo: Si en el TAC hay lesión intracraneal, fractura deprimida o basilar se continúa el manejo conjunto con
neurocirugía. Lactantes con TAC normal pueden ser dados de alta, igualmente los lactantes con fractura
lineal aislada sin lesión intracraneal. En ambas situaciones los estudios no reportan ningún caso de deterioro
posterior (Recomendación C20). Son candidatos para ser hospitalizados y vigilados por un tiempo mayor los
lactantes asintomáticos aún con TAC normal con hematomas extensos en cuero cabelludo (riesgo de
anemización); con mecanismos de alta energía; con fracturas que cruzan suturas, senos durales, surcos
vasculares o alcanzan la fosa posterior y menores de 3 a 6 meses (Recomendación D20) Los niños
egresados recibirán recomendaciones escritas y control por consulta externa de pediatría a menos que
consideraciones socioeconómicas, geográficas o culturales hagan preferible prolongar la observación.
Excepciones: Esta propuesta de manejo no aplica para trauma del parto, niños con antecedentes de
enfermedad neurológica, diátesis hemorrágica, derivación ventrículo peritoneal, trauma múltiple o alta
sospecha de maltrato al ingreso. En estos casos se requerirán imágenes diagnósticas con un menor umbral
de sospecha clínica, exámenes adicionales, hospitalización o mayores periodos de observación e
interconsulta con neurocirugía y otras especialidades según el escenario.
Maltrato infantil: Son sugestivas de maltrato la consulta tardía sin clara explicación; cuidadores que
subestiman las lesiones o con actitud agresiva, extrañamente sobreprotectora o pasiva; inconsistencia de
los informantes en la anamnesis; antecedentes de trauma o negligencia; presencia de hemorragia retiniana y
otras lesiones inexplicables (quemaduras, equimosis, mordeduras, lesiones en labios y glúteos, desgarro del
frenillo del prepucio, signos de abuso sexual, clínica de intoxicación en menor de 2 años, etc.). Hemorragias
retinianas sin historia consistente de mecanismo de trauma severo (accidente automovilístico, etc.) ni 
trastorno de la coagulación sugieren fuertemente síndrome del niño zarandeado en neonatos mayores de 1
semana, lactantes y niños preescolares y están presentes en 70% o más de los casos en menores de 2
años. Estos niños serán hospitalizados y reportados. Se ha sugerido que a los lactantes con hematoma
subdural de origen no claro se les realice recuento de plaquetas, TP, TTP; fondo de ojo por oftalmólogo;
radiografía de reja costal y huesos largos; revisión de la historia clínica previa y evaluación por trabajo social
y psicología a los padres o encargados, para establecer si hay diátesis hemorrágica u osteopatía
subyacente, o si ocurrió maltrato (Recomendación C21).
B. MAYORES DE 2 AÑOS Se trata de pacientes entre 2 y 20 años con estado mental normal al examen
inicial sin alteraciones en el examen neurológico incluyendo fondo de ojo y sin evidencia de fractura
craneana (hemotímpano, signo de Battle o depresión ósea palpable). Puede haber ocurrido perdida de
conciencia postrauma menor de 1 minuto, convulsión inmediata al trauma, vómito, cefalea y letargia posterior
a la lesión. No debe existir politrauma, ni sospecha de lesión vertebral cervical ni perdida de conciencia de
duración no precisada. Tampoco se aplican estos parámetros a niños con antecedentes de diátesis
hemorrágica, limitaciones en el lenguaje (sordera, etc.) o alteraciones neurológicas que potencialmente
pueden agravarse con el trauma como malformaciones arteriovenosas o fístulas y pacientes víctimas de
maltrato. La evaluación debe haber ocurrido en las siguientes 24 horas después del trauma. La Academia
Americana de Pediatría y la Academia Americana de Médicos de Familia a través de un subcomité de
expertos establecieron los siguientes parámetros para la práctica clínica.